Aun es tiempo de salvación para nuestros jóvenes
Mucho se dice de las actitudes y problemas de nuestros jóvenes. Se comenta que el gobierno y las escuelas no están haciendo nada por evitar que nuestros hijos: niños y jóvenes, fracasen en la vida. Nos pasamos acusando a otros de la tragedia que vivimos en nuestros hogares. Una de las excusas más escuchadas es que no hay o no existe un manual de cómo criar nuestros hijos y yo personalmente estoy muy en desacuerdo, sí existe un manual, la Biblia. Dios es el autor intelectual del mejor manual que existe no sólo para la crianza de nuestros hijos sino para levantar y sostener una familia con principios morales y con los elementos necesarios para no fracasar.
Hoy vemos que aun en la iglesia las familias están atravesando dificultades con los hijos adolescentes y hasta con los niños. Como dije antes, culpamos a todos del fracaso de los nuestros, pero no nos culpamos a nosotros mismos. Sé que ellos (los jóvenes) pasan por unas presiones tremendas que los confrontan con la toma de decisiones fatales y con unos padres invisibles, mudos y apáticos. Invisibles porque nuestros hijos no les ven, estamos ausentes más de diez a doce horas diarias del hogar y me refiero a las horas que deberíamos esta cerca de ellos, de la presencia de ellos y cuando estamos en la casa ellos, o están viendo la televisión o están durmiendo; puede que estén en sus habitaciones, pero no en compañía de nosotros.